"Me quedé una vez en un coche a una edad temprana.No sé cuándo ni dónde ni por cuánto tiempo, posiblemente a la edad de cuatro años, tal vez fuera de Tesco, probablemente durante quince minutos solamente. Los detalles no importan. El punto es que me pregunté si alguno volvería a por mi. Parece trivial, pero en la mente de un niño parece posible quedarse solo ahi para siempre.
Alrededor de la misma edad empecé a sentir una profunda afinidad con los animales - en particular, su sufrimiento a manos de los seres humanos. Recuerdo ver la televisión y ver imágenes de un perro que metieron en una bolsa de plástico y patearon. Lo que más me horrorizó fue que el perro no volvió a hablar de nuevo. Su mutismo me aterraba.Debo decir que yo era un niño muy querido y nunca abandonado y sin embargo es claro que estas dos experiencias surgieron desde el mismo lugar dentro de mí: el miedo de estar solo y no escuchado. Tal vez se trata de un miedo que todos compartimos en algún nivel, no estoy seguro.
Las imágenes de esta serie explorar esa sensación, tanto en relación a mí mismo como a los animales en general. La cámara es la herramienta perfecta para capturar el sentido del silencio y la nostalgia: el obturador congela el sujeto para siempre y dos capas de vidrio se colocan entre el espectador y la sujeto: el cristal de la lente, el cristal del marco de la imagen y, en este caso, el cristal de la ventanilla del coche que aisla al animal. El perro es realmente atrapado.
Cuando empecé este proyecto sabía que las fotos serían oscuras. Lo que no esperaba era ver las reacciones sutiles de los perros: algunos tristes, algunos expectantes, algunos enojados, algunos abatidos. Era como si al abrir una caja de lápices de color gris me sorprendiera ver tantos matices en su interior. Espero que estas imágenes sean atractivas y tal vez algo divertidas. Quiero demostrar que hay vida en los lugares oscuros dentro de nosotros.
Ahora voy a dejar de escribir y ustedes dejarán de leer. Las palabras solo pueden hasta aqui. Después de todo, somos todos animales."
Martin, Sept 2010
Texto de Martin Usborne para su proyecto: The silence of dogs in cars

